El ayuntamiento no nos ha dado nada desde hace más de treinta y cinco años. No está acostumbrado a darnos nada. ¿Qué puede esperar de nosotros? Nada. Sólo por coacción estamos acostumbrados a pagar los impuestos pacientemente; no nos quejamos de tener que pagar el IBI más elevado de Amposta.
Cuando solicitamos algo como el cambio de lugar de la “estación de autobuses”, no hacen nada o lo que han prometido hacer no lo cumplen. Pagamos las basuras puntualmente, pero los servicios no son precisamente los mejores. Pagamos los servicios de agua, pero cada tres días revienta la tubería y nos quedamos un par, sino más, horas sin ella. Pagamos la evacuación de aguas residuales, pero aquéllas no son evacuadas, ni depuradas; en verano, de vez en cuando viene la “succionadora” y se lleva unos miles de litros de aguas sucias.
¿Qué esperan los gobernantes de Amposta obtener de nosotros? ¿Que les votemos? ¿Que les demos las gracias? ¿Que nos inclinemos ante ellos con sumisión?
Cada vez que necesitamos algo, lo solicitamos. ¿Nos dan lo pedido? O lo deniegan o dicen sí para acallarnos y luego se olvidan o simplemente omiten (silencio administrativo negativo). ¿Esperan de nosotros que les rasquemos las espaldas o quizá que le hagamos un abrigo de su chaqueta? Sólo esperan que paguemos, paguemos y paguemos. Pero esto ya lo hacemos coactivamente. No es nada nuevo.
Cuando solicitamos algo como el cambio de lugar de la “estación de autobuses”, no hacen nada o lo que han prometido hacer no lo cumplen. Pagamos las basuras puntualmente, pero los servicios no son precisamente los mejores. Pagamos los servicios de agua, pero cada tres días revienta la tubería y nos quedamos un par, sino más, horas sin ella. Pagamos la evacuación de aguas residuales, pero aquéllas no son evacuadas, ni depuradas; en verano, de vez en cuando viene la “succionadora” y se lleva unos miles de litros de aguas sucias.
¿Qué esperan los gobernantes de Amposta obtener de nosotros? ¿Que les votemos? ¿Que les demos las gracias? ¿Que nos inclinemos ante ellos con sumisión?
Cada vez que necesitamos algo, lo solicitamos. ¿Nos dan lo pedido? O lo deniegan o dicen sí para acallarnos y luego se olvidan o simplemente omiten (silencio administrativo negativo). ¿Esperan de nosotros que les rasquemos las espaldas o quizá que le hagamos un abrigo de su chaqueta? Sólo esperan que paguemos, paguemos y paguemos. Pero esto ya lo hacemos coactivamente. No es nada nuevo.
