domingo, 25 de abril de 2010

El oro y las riquezas son las causas principales de la guerra

Nuestra civilización occidental asimiló la sabiduría de los clásicos romanos. Ésta es consecuencia de la experiencia. Se basaban en la práctica. Eran hombres diestros, pragmáticos. A través de sus escritos nos transmitieron esos conocimientos. Los políticos ampostinos no encontrarían ninguna aplicación a estas palabras y aún menos para la urbanización Eucaliptus.
Los vecinos de Eucaliptus estamos en lucha continua en muchos frentes. Los promotores y financieros provocaron esta guerra. Algunas veces obtuvimos victorias pírricas y otras no avanzábamos a causa de los gobernantes. Aquellos empezaron a expoliar los bolsillos de los vecinos de Eucaliptus: vendieron dos y tres veces una misma propiedad, hipotecaron apartamentos y parcelas que se demostraron calles... Intentaron cobrarnos una cuota anual.
Siguió el ayuntamiento: puso impuestos de lugar residencial, pero sin los mínimos servicios. No exigieron los mínimos legales... Las casas se construían sin licencia de obras. Se construían fosas sépticas, porque la red de canalización no funcionaba o era deficiente... Los gobernantes ampostinos no controlaban al promotor. Rechazaron todas nuestras propuestas y se abstuvieron de solucionar el problema de Eucaliptus.
La primera asociación de vecinos en Eucaliptus trató de arreglar algunas cosas que se abandonaban: la purificadora de agua potable, la red de canalización y el alquitranado de la calle Eucaliptus. Esto costó tres millones de pesetas que pagaron algunos vecinos sin ayuda de nadie y de forma voluntaria. En años sucesivos la asociación recaudó y gastó poco menos de dos millones de pesetas más. La lucha permitió desalojar a los promotores.
Durante diez años los vecinos fueron expoliados coercitivamente por la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I. Fueron apoyados por miembros del ayuntamiento: el alcalde, el jefe administrativo y otros. Contra esta nueva guerra se recurrió al Defensor del Pueblo y a Hacienda a través de una nueva asociación. Conseguimos desalojarlos.
La penúltima batalla es la que venimos dando en este nuevo proyecto de urbanización de 2009-10. De momento hemos conseguido una pequeña victoria de un millón doscientos cincuenta mil euros. Esperamos alcanzar una reducción más substantiva. Si los gobernantes ampostinos no pensasen tanto en el oro y las riquezas que pueden adquirir en Eucaliptus probablemente finalizaríamos con la guerra. Deberían mostrarse más solidarios con los vecinos. Dicho de otra manera: este proyecto de urbanización terminaría con una incorporación de Eucaliptus al “tejido urbano” de Amposta, con lo cual alcanzaríamos la paz. JD

martes, 20 de abril de 2010

Obrar es muy difícil y obrar según el pensamiento es lo más difícil

El señor alcalde, Manel Ferré, me prometió en las jornadas de participación ciudadana que el proyecto 2004 se llevaría a cabo. El señor concejal de obras me dijo en el primer encuentro que tuvimos que los votantes no tendrían ninguna influencia en el proyecto de urbanización. El señor concejal de obras afirmó rotundamente que el ingeniero que haría el proyecto 2009-10 cobraría la mitad, porque ya había hecho el de 2004.
El señor alcalde no hizo como había prometido. Como dijo Goethe, es el más difícil obrar conforme al pensamiento. Puede que el señor alcalde lo pensara, pero no lo ha llevado a cabo. El proyecto de 2004 era completo y bien hecho, pero no lo supo ejecutar por la gran dificultad de hacerse de acuerdo con lo que se piensa.
En Eucaliptus hay pocos votantes para Amposta. El señor concejal de obras ha preferido a los votantes suyos como es el vocal sumiso, Sr. Müller, y el pretendiente de concurre en las listas convergentes en Santiago, Sr. Paco Monllau. Puede que el señor concejal hubiera pensado que los vecinos de Eucaliptus no eran votantes, pero no le ha sido posible proceder como su pensamiento. Jo era votante de CiU, pero he cambiado.
Los costes del proyecto según nos dijo el concejal fueron de 79.000 €. En el presupuesto son 60.000 €. ¿Cuál de los dos es el correcto? Según las palabras del concejal el precio del proyecto de 2004 debería costar 158.000 €. ¿Pueden ustedes creerlo? En pesetas son 26.288.988. ¿Qué tontería es esa? ¿Cómo es posible que un proyecto de urbanización valga casi 26 millones de pesetas? ¿Ustedes pueden creer que el valor de un proyecto de urbanización el año 2009 puede ser de 13.144.494 de pesetas que es la mitad del que valió el de 2004?
Yo me pregunto si los concejales y los alcaldes están obligados a hacer la declaración de bienes como los diputados. ¿Ustedes creen que el señor concejal y el señor alcalde obran conforme a su pensamiento? JD

martes, 6 de abril de 2010

Debemos el progreso a los insatisfechos

Si aceptáramos todo lo que se nos presenta como bueno, el progreso sería escaso. La mayor parte de las veces una observación, una queja, una demanda ..., hecha por un insatisfecho puede hacer que el objeto sea más adecuado. El progreso entonces se hace visible, se evidencia. Los que no aceptan este hecho son autoritarios. Con ellos no se progresa. Es por ello que la ley de urbanismo exige que el afectado sea escuchado.
Los gobernantes ampostinos no admiten a los insatisfechos. Creen que sólo ellos tienen la razón, los otros deben seguirlos según ellos disponen. Tratan de apartarlos como han hecho con el presidente de la asociación Amics d'Eucaliptus. Pero, el tiempo nos ha demostrado que todo lo que él, junto con sus socios, ha propuesto, ha sido finalmente admitido, porque no han tenido más remedio: 4,5 millones en lugar de 6, las calles con aceras en lugar de sin, desagüe de la calle Doral hasta el canal en lugar del que hay ahora, etc.
Con los gobernantes ampostinos debe ser de ellos. Lo primero que te piden es que te hagas convergente, es decir de su partido. Así se obtienen todos los privilegios. Es así como lo han conseguido con el presidente de la asociación Voramar y el vocal sumiso. Pero estos no han llevado el progreso de Eucaliptus. Todo lo contrario, sólo gastos. El presidente de Voramar era vocal de la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I. Lo que conseguía de los vecinos es que pagasen el "impuesto de inversión", amenazándolos con cerrarles los contadores de agua. Nos llevó el retroceso, ya que los 20 millones de pesetas que utilizó la comunidad en hacer las calles, la depuradora de aguas residuales no sirven de nada, puesto que deben hacerse de nuevo con unos costes mucho más elevados.
Si la asociación Voramar no hubiera aparecido, el proyecto de 2004 de 3.000.000 se hubiera llevado a efecto. El concejal de obras con la GURSAM pusieron Voramar en contra de la asociación de vecinos Amics d'Eucaliptus, porque con los "satisfechos" podían sacar tajada. Con Amics d'Eucaliptus sólo podían obtener réplicas y exigencias hacia el progreso. De hecho, han pensado sacar un beneficio en detrimento de los vecinos: el presidente de Voramar pensaba sacar comisiones, el vocal sumiso continuará con sus chanchullos en Amposta con los gobernantes...