Esta frase de Epicteto me lleva a varios pensamientos referidos a los gobernantes ampostinos y la necesidad que han tenido de buscar cómplices para llevar a cabo este proyecto de urbanización 2009-2010. El concejal de obras públicas no iba con la verdad por delante, como tampoco el alcalde, ni otros implicados como el ingeniero que ha diseñado el proyecto.
Los cómplices no esperaban que les saliera tan caro. Probablemente no calcularon los costes o esperaban con engaño aliviar estos costes con comisiones que podrían sacar de determinados préstamos.
El Sr. alcalde no era tan ambicioso como el concejal de obras públicas, porque en cierta ocasión me dijo que los costes del proyecto podrían ser de 4,5 millones de euros en lugar de los que pretendía el concejal de obras (6 millones de euros ). Ambos buscaron la complicidad de la asociación Voramar y ésta la de los nuevos propietarios que no habían estado en los años noventa. El engaño necesita también de la complicidad.
No quiero pensar en los motivos que el concejal de obras tuvo para designar a dedo al ingeniero del proyecto. Mucho me temo que sea también una complicidad.
Voramar ha tenido necesidad de buscar la complicidad de una compañía inmobiliaria. Esta ha escrito incluso una carta para hacer una comunicación a los socios. Una auténtica asociación de vecinos no necesita una agencia inmobiliaria para triunfar, sino que lucha con la verdad.
Los cómplices no esperaban que les saliera tan caro. Probablemente no calcularon los costes o esperaban con engaño aliviar estos costes con comisiones que podrían sacar de determinados préstamos.
El Sr. alcalde no era tan ambicioso como el concejal de obras públicas, porque en cierta ocasión me dijo que los costes del proyecto podrían ser de 4,5 millones de euros en lugar de los que pretendía el concejal de obras (6 millones de euros ). Ambos buscaron la complicidad de la asociación Voramar y ésta la de los nuevos propietarios que no habían estado en los años noventa. El engaño necesita también de la complicidad.
No quiero pensar en los motivos que el concejal de obras tuvo para designar a dedo al ingeniero del proyecto. Mucho me temo que sea también una complicidad.
Voramar ha tenido necesidad de buscar la complicidad de una compañía inmobiliaria. Esta ha escrito incluso una carta para hacer una comunicación a los socios. Una auténtica asociación de vecinos no necesita una agencia inmobiliaria para triunfar, sino que lucha con la verdad.

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