lunes, 17 de mayo de 2010

Con la concordia crecen las cosas más pequeñas; con la discordia se hunden la más grandes

Ciertamente, la concordia lleva al diálogo, la apreciación, la comprensión. La consecuencia es inmediata: todo crece a su alrededor. La abundancia y la fortuna acaban por inundar el ambiente. Por contra la discordia nos conduce a la tensión, la sublevación y la lucha. El ambiente es de destrucción y desolación.
A Eucaliptus hemos estado durante muchos años en situación precaria. Pero al verano, cuando estaba lleno de gente, la concordia reinaba entre ellos. A pesar de tener las calles de tierra, no disponer de agua potable, faltando la iluminación pública y estando rodeados de nubes de mosquitos, surgieron buenas relaciones que acababan en muy buenas amistades, que se perpetúan. Nos ayudábamos los unos a los otros, nos socorríamos. Eucaliptus, a pesar de todos los inconvenientes, crecía y crecía precisamente porque imperaba la concordia entre los vecinos.
Desde el principio han sido los gobernantes ampostinos quienes han traído la discordia a Eucaliptus. ¿Cómo ha sido esto? A través de sus continuas negativas, ordenanzas, desdichas, indecisiones y venganzas han venido a destruir la armonía entre la gente de Eucaliptus. Tanto es así que incluso actualmente han dividido a la gente de Eucaliptus para extraer más tajada. Crearon la asociación Voramar para continuar con la discordia de los años noventa del siglo pasado, cuando los bolsillos de los vecinos quedaban estrujados por las aves de rapiña, antecesores de Voramar. Ahora lo serán por el departamento de obras del ayuntamiento de Amposta. ¿Cuánto no hablan en toda España de la corrupción existente en casi todos los departamentos de urbanismo? ¿Tendremos que sospechar también aquí?
¿Por qué los gobernantes ampostinos han preferido difundir la discordia a Eucaliptus antes que la concordia? Han aplicado el refrán español: “a río revuelto, ganancia de pescadores”. A Eucaliptus crean desolación entre los vecinos y pescan para ellos. ¿Por qué no empiezan a difundir la concordia de una vez por todas incorporando Eucaliptus al tejido urbano de Amposta? Depende sólo de su voluntad, nada más. El Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo) lo dijo claramente: el nivel de urbanización es el que quiere el ayuntamiento. ¿Por qué le dan tantas vueltas? Alguna cosa esconderán imponiendo la discordia. JD-FBL

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