La estima, ciertamente, no viene de sopetón. Tampoco permanece en el ser humano compulsivamente. La dedicación de tiempo a la cosa o persona que se ama se hace obligatoria. Cuando una cosa no se aprecia, no acapara tiempo. Es evidente. A la urbanización Eucaliptus sabemos enseguida quién la estima. Muchos vecinos se han entregado en la solución de los problemas que hemos sufrido. Los "trepas", los fatuos, etc., no aman lo que tratan. Sólo se aman a ellos mismos.
Estos han sido algunos de los dirigentes actuales de la asociación Voramar. Entre otros el presidente y el famoso vocal. Los dos esperan obtener beneficio. No aman Eucaliptus. Han venido para aprovecharse. Lo mismo pasó con los que vinieron con la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I. La actual asociación Voramar viene de ahí. Su estima radica en aquello que pueden extraer de los vecinos. El trepa ha recibido un sitio poco destacado en la directiva. No por que no quisiera, sino para qué no sospecharan de su dependencia del gobierno ampostí. Pero sacará partido -de hecho ya saca-, porque forma parte de aquellos protegidos por el equipo de gobierno. El presidente ha venido a Eucaliptus a sacar todo lo que pueda. Su estima radica en su bolsillo. Los vecinos son plebe para él.
Los equipos de gobierno del ayuntamiento de Amposta tampoco han amado Eucaliptus. También es evidente. A título indicativo señalaré los siguientes puntos: a) no han querido asistir a ninguna reunión de vecinos más que para mandar que paguen; b) no han querido nunca poner un céntimo en la urbanización; c) han ayudado a la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I a extorsionar a los vecinos, entre otros, mediante la entrega de papeletas de cierre de contadores de agua -tenemos pruebas presentadas al juzgado-; d) el actual alcalde apoyó ese cierre –artículo en “La Veu de l’Ebre”, hoy “L’Ebre”-; e) en el mismo sentido que el punto c) en relación a la entrega de "contratos de suministro de agua" (año 2001); f) prometieron integrar la urbanización a Amposta diversas veces, pero una muy especialmente, en 2001 -tenemos una carta circular del alcalde de Amposta J. Maria Roig-. Se podría continuar en abundancia, demostrando que nos tienen en poca estima.
No querría abandonar el comentario sin citar al menos alguna cosa que nos hace pensar que el actual consistorio tampoco ama Eucaliptus. Cuando en los presupuestos del ayuntamiento del 2007 condicionaron la ejecución de los trabajos de la urbanización a una situación externa, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando el Sr. Alcalde, Manel Ferré, prometió integrar la urbanización con el proyecto de 2004 y después renunció, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando llamaron a la asociación Voramar con la finalidad de dividir opiniones, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando se nos quiso hacer pagar seis millones de euros a todos los vecinos, comprobamos su poca estima por los vecinos y por la urbanización. Cuando no quieren aprovechar nada de lo que está hecho, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando no han encontrado subvenciones para ayudar a los vecinos, comprobamos la poca estima por la urbanización. Cuando no han querido poner ni un céntimo, comprobamos la poca estima por la urbanización. Y así sucesivamente.
Estos han sido algunos de los dirigentes actuales de la asociación Voramar. Entre otros el presidente y el famoso vocal. Los dos esperan obtener beneficio. No aman Eucaliptus. Han venido para aprovecharse. Lo mismo pasó con los que vinieron con la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I. La actual asociación Voramar viene de ahí. Su estima radica en aquello que pueden extraer de los vecinos. El trepa ha recibido un sitio poco destacado en la directiva. No por que no quisiera, sino para qué no sospecharan de su dependencia del gobierno ampostí. Pero sacará partido -de hecho ya saca-, porque forma parte de aquellos protegidos por el equipo de gobierno. El presidente ha venido a Eucaliptus a sacar todo lo que pueda. Su estima radica en su bolsillo. Los vecinos son plebe para él.
Los equipos de gobierno del ayuntamiento de Amposta tampoco han amado Eucaliptus. También es evidente. A título indicativo señalaré los siguientes puntos: a) no han querido asistir a ninguna reunión de vecinos más que para mandar que paguen; b) no han querido nunca poner un céntimo en la urbanización; c) han ayudado a la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I a extorsionar a los vecinos, entre otros, mediante la entrega de papeletas de cierre de contadores de agua -tenemos pruebas presentadas al juzgado-; d) el actual alcalde apoyó ese cierre –artículo en “La Veu de l’Ebre”, hoy “L’Ebre”-; e) en el mismo sentido que el punto c) en relación a la entrega de "contratos de suministro de agua" (año 2001); f) prometieron integrar la urbanización a Amposta diversas veces, pero una muy especialmente, en 2001 -tenemos una carta circular del alcalde de Amposta J. Maria Roig-. Se podría continuar en abundancia, demostrando que nos tienen en poca estima.
No querría abandonar el comentario sin citar al menos alguna cosa que nos hace pensar que el actual consistorio tampoco ama Eucaliptus. Cuando en los presupuestos del ayuntamiento del 2007 condicionaron la ejecución de los trabajos de la urbanización a una situación externa, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando el Sr. Alcalde, Manel Ferré, prometió integrar la urbanización con el proyecto de 2004 y después renunció, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando llamaron a la asociación Voramar con la finalidad de dividir opiniones, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando se nos quiso hacer pagar seis millones de euros a todos los vecinos, comprobamos su poca estima por los vecinos y por la urbanización. Cuando no quieren aprovechar nada de lo que está hecho, comprobamos su poca estima por la urbanización. Cuando no han encontrado subvenciones para ayudar a los vecinos, comprobamos la poca estima por la urbanización. Cuando no han querido poner ni un céntimo, comprobamos la poca estima por la urbanización. Y así sucesivamente.
¡Señores del consistorio! Tenéis que amar más esta urbanización, que, entre otras cosas, es la única que tenéis junto al mar. Tenéis que amar un poco más este rincón del municipio que os ha dado tantos beneficios, porque habéis cobrado a los propietarios tributos de zona residencial, licencias y servicios que no se corresponden con los impuestos. ¿Quién os votará? Si fuera por mí, nadie. JD

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