El escritor lo dice desde el punto de vista del ciudadano y no desde la posición del político. Como nosotros acepta que para gobernar ha de haber una mayoría, para echar adelante los proyectos sociales. Pero precisamente en este momento ha de hacerse un alto y pensar sobre el asunto. Reflexionar nos dona una visión particular sobre el problema porque nos distanciamos y lo podemos ver con mucha más claridad y profundidad.
La actitud de los miembros de la asociación Amics d’Eucaliptus ha sido concordante con este posicionamiento. Nos puso sobre aviso la afirmación del regidor de obras públicas del ayuntamiento de Amposta cuando en la reunión con la aún no registrada asociación Voramar dijo dirigiéndose hacia ellos y sin ninguna posibilidad de equívoco: “Se hará el que diga la mayoría”. ¿Por qué estas palabras nos alertaron? A) porque el grupo que promovía Voramar era un órgano de grillos; B) porque nosotros teníamos claramente la mayoría y, sin embargo, se nos negaba esa situación; C) porque estaba convencido de que sin el ajuste del ayuntamiento no podían conseguir la mayoría; D) porque para desarrollar el proyecto de urbanización del año 2004 no se necesitaba una mayoría; E) porque para llevar a termino el proyecta el que se necesitaba era voluntad política; F) porque un grupo de gente de Eucaliptus vio el proyecto y substancialmente estaban de acuerdo; G) porque el único propósito de cambiar de proyecto solamente podía ser el afán recaudatorio del consistorio ampostino; H) porque algunos miembros eren y son la sucesión de la Comunitat de Propietaris Eucaliptus I, que recaudaron 60.000.000 de pesetas e invirtieron 1/3 parte (donde fueron a parar las otras 2/3 partes); I) porque.., los porqués son casi interminables.
Todos los porqués son en principio reflexiones. Nosotros nos encontrábamos con la mayoría: el ayuntamiento. El proyecto se iba a hacer en el mes de octubre. Antes de que la asociación Voramar quiera gestionar el proyecta futuro del ayuntamiento hemos de reflexionar. Ha llegado el tiempo de reflexión. El ayuntamiento también se lo habría de preguntar, porque están jugando con fuego y les puede explotar en las manos. La reflexión actual: “el ayuntamiento ha de liderar y gestionar el proyecto de urbanización por un precio justo; la asociación Voramar solamente nos puede traer conflictos”.
domingo, 12 de julio de 2009
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