Si esta frase de San Agustín va dirigida al estado, no es menos aplicable a la ciudad-estado o simplemente a la ciudad. En este sentido hemos de tener plena confianza en que la concejalía de obras públicas, la GURSAM, el consejo de gobierno y el Sr. Alcalde actúen con justicia en el proyecto de reparcelación y la ejecución del proyecto de urbanismo. Descartamos que no sea así, porque se cumpliría al completo la sentencia de San Agustín.
Sabemos de otras urbanizaciones que en la ejecución de las obras ha habido muchos desvíos. Éstos han hecho aumentar desproporcionadamente los costes originarios del proyecto de urbanismo. Podría ocurrir aquí alguna cosa parecida, pero por lo que hemos dicho más arriba, no creemos que llegue a pasar.
Pero también sabemos que en aquellas otras urbanizaciones los propietarios se manifestaron ante los tribunales debido a la disconformidad de los vecinos en relación a los desmesurados desvíos. La justicia les dio la razón. Parece ser -humildemente digo de antemano que ignoro el derecho al respecto- que estos casos, más de dos, han creado jurisprudencia en Cataluña.
El Sr. Regidor de obras públicas nos dijo que el ayuntamiento dispone de un economista con gran capacidad de cálculo. Nosotros lo creemos de buenas a primeras. Consideramos que si es así, el reparto de cargas será justo y preciso. Y la licitación también pensamos que será justa porque los precios estarán adaptados al momento histórico.
Confiamos en la aplicación de la sabía sentencia irreductible de Sant Agustín por parte de los gobernantes ampostinos ante el proyecto de urbanización de Eucaliptus, su reparto de cargas y su ejecución. JD
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