sábado, 31 de octubre de 2009

No podemos enseñar valores; hemos de vivir valores

(Català, castellano, français, Deutsch e inglés se consigue: http://www.amposta.info/entitat/amicsdeucaliptus/reg.asp?id=525&ce=10)
Los conceptos sobre valores están meridianamente claros. Las definiciones se pueden encontrar en los diccionarios, por ejemplo, catalán o el RAEL, castellano. Ahora bien, la aplicación de estos conceptos no es nada fácil, porque, en primer lugar, se hace un aprendizaje y no una enseñanza. Uno de los principios de aprendizaje es la predisposición del individuo. ¿Cómo puede una persona aprender cualquier valor si no lo vive, es decir, si no está predispuesta a asimilarlo? Porque la experiencia es madre de la ciencia.
Tomemos por caso el de un interventor de banco que está acostumbrado a pedir comisiones para conseguir elevar su sueldo. Su experiencia es ésta. ¿No es verdad que cuando sea presidente de una asociación intentará, sea como fuere, obtener más comisiones para conseguir ventajas dinerarias para sí como en sus vivencias anteriores? Este señor no vive el valor de la honradez. Esta persona vive el valor del interés propio. Una asociación de vecinos no puede tener un presidente que haya estado en una banca semejante, puesto que su experiencia no le da la ciencia de esta dirección. El valor que va a practicar es el de exigir comisiones para aumentar sus ingresos personales, pero no practicará el valor correspondiente al interés de los vecinos.
Pongamos otro ejemplo: el del trepa. Esta persona se pone al lado del más poderoso porque cree que así ascenderá de rango a su sombra. Este tipo de personas tampoco son buenas para formar parte de una asociación de vecinos porque su valor no está en el bien común ni en el bien general, sino en el suyo propio. El quiere subir sea como fuere: el quiere trepar. Su experiencia, sus vivencias, el valor que vive es su interés propio, quiere escalar para ganar él mismo, pero no hace nada gratuitamente por sus semejantes.
Puedo poner el último ejemplo. El de un restaurador de hotel o camping que como es natural vive calculando los ingresos que puede hacer con la clientela que atrae. ¿Piensa, actúa y vive en beneficio de la clientela o de sus ingresos? Si estas personas como la tres mencionadas anteriormente se ponen en una junta de una asociación de vecinos, ésta, es decir la colectividad, no puede esperar que los intereses vayan a favor de los socios. Está bien claro que sus vivencias, los valores que viven son personales y no colectivos.
¡El que tenga oídos que oiga! ¡Y el que tenga capacidad de raciocinio que deduzca! JD

lunes, 19 de octubre de 2009

Nunca se va tan lejos como cuando no se sabe a donde se va

(Català, castellano, français, Deutsch e inglés se consigue: http://www.amposta.info/entitat/amicsdeucaliptus/reg.asp?id=525&ce=10)
En enero de 2008 la asociación Amics d’Eucaliptus presentó una solicitud de prioridades al ayuntamiento de Amposta, porque el Sr. Concejal de Obras Públicas se lo había pedido al presidente de la asociación de vecinos. El Ayuntamiento había preparado una partida de 1.800.000 € en sus presupuestos de ese año. No sé si el Sr. Pere Vidal pidió lo mismo al grupo que pretendía convertirse en la asociación Voramar.
Con la distancia que nos permite ver el transcurso del tiempo, no hubiese creído nunca que ese grupo pudiera llegar tan lejos como para impedir la ejecución del proyecto de 2004, fundando una asociación de vecinos, sin saber qué es eso, que dividiese la opinión de los propietarios de la urbanización. ¿Con qué finalidad? Dejo la respuesta a los lectores, que si han seguido mis comentarios lo sabrán. ¡Voramar se ha perdido en la distancia!
Como la asociación Voramar no sabía a donde iba, así ha ido de lejos, propiciando un nuevo proyecto de urbanización que había de costar 6.000.000 €, cosa que aceptaron por propia ignorancia. Con ello retrasaron además la realización del proyecto de 2004 y el disponer de una depuradora de aguas residuales que pagaba la Generalitat de Catalunya. La frase que comento se hace evidente. Menos mal que nuestra asociación se opuso y al menos hemos conseguido rebajar los costos a 4,5 millones de euros.
Ciertamente tampoco sabían adonde iban cuando quisieron hacer socios a los propietarios del bloque Delta, ignorando que contravenían diversas leyes como la de Protección de datos de carácter personal y la de pertenencia voluntaria e individual a una asociación. Dicho de otra manera, atentaban contra la libertad personal e individual, ya que querían obligar a pagar una cuota de diez euros a través de la cuota comunitaria anual. Una vez más la frase objeto del comentario se hace evidente.
No ha sido la única vez que han ido tan lejos. En otras ocasiones amenazaron a los vecinos con cortarles el agua si no pagaban sus “inversiones”. Probablemente lo intentaran más veces, entre otras aceptar sin hacer ningún tipo de enmienda al nuevo proyecto de 2008 por el valor incontestable de cuatro millones y medio de euros. Como no saben adonde van, seguro que llegaran muy lejos, tanto que los vecinos llegarán al hartazgo. Haré dos preguntas en voz baja: a) ¿Quién perderá alguna cosa?, b) ¿Quién ganará qué?

lunes, 12 de octubre de 2009

Menos malo es agitarse en la duda que descansar en el error

(Català, castellano, français, Deutsch e inglés se consigue: http://www.amposta.info/entitat/amicsdeucaliptus/reg.asp?id=525&ce=10).

Los gobernantes de Amposta han permanecido en el error sobre la urbanización Eucaliptus desde que existió. A finales del 2000, el Sr. Alcalde de Amposta quiso poner fin a esta situación afirmando que a parte de los errores históricos, iban a tomar a su cargo la urbanización lo más pronto posible. Después de esto persistieron en el error en hacerse cargo inmediatamente, tal como estaba la urbanización; pero más tarde con el proyecto de 2004 y ahora con el nuevo proyecto de 2008 ha cambiado su actitud. Así que es mejor esta agitación que el error permanente, a pesar del aumento del gasto que representa para el ayuntamiento y los vecinos.
Desde la mitad de los 60 del siglo pasado, la Sra. Serramiá con su marido y un par de socios belgas, y más tarde con la financiación del Sr. Swolf, trataron de desarrollar la urbanización Eucaliptus I, II y III. Se construyó salvajemente, sin casi permisos de obras: con una, ocho chalés. El ayuntamiento no hizo nada por controlar, a pesar de saberlo. Empezó y continuó con el error.
En los 80 se presentaron dos proyectos de urbanización por parte de la asociación de vecinos Demà y la Comunitat de Propietaris Eucaliptus I: el ayuntamiento se obstinó en el error. El alcalde negó el apoyo a la CPE I en el momento en que Oscar Kallay fue presidente y Francesc Balada, secretario de la Junta. La negación se convirtió en un error histórico.
En los 90, la refundada CPE I extorsionó a los vecinos. El Sr. Alcalde asistía a las reuniones que se hacían en el restaurante Don Pedro y emitía afirmaciones como pagad a la Junta del CPE I o con el dinero de los impuestos que se pagan aquí no tenemos bastante para los fuegos de artificio. Así insistieron en el error histórico.
Al 2001 el Sr. Alcalde incumplió la promesa de hacerse cargo de Eucaliptus. El proyecto de 2004 no se llevó a cabo. Cambió la situación de error histórico a duda de hacer… ¿qué? Durante algunos años se arreglaron las calles antes de las Pascuas. El error histórico parecía superado pero la duda se agitaba. Al final de 2007 se habilitó bajo condicionantes un presupuesto de cerca de 1.800.000 €. A inicios de los 80, la asociación Amics d’Eucaliptus presentó un escrito de prioridades a realizar en la urbanización a instancias del consejero de obras públicas. Al junio se dudó de ejecutar el presupuesto de las prioridades anunciadas porque la asociación Voramar pretendió hacerse cargo de las riendas de la gestión de las obras con un presupuesto de 6.000.000 de euros que ellos mismos transmitieron a sus socios. Con todo y manteniéndose en la duda, se realizó el proyecto de 2008 que la asociación Voramar presentó a sus socios en el verano de 2009 con un presupuesto de 4,5 millones de euros. La asociación Amics d’Eucaliptus había obtenido con éxito una rebaja del presupuesto de 1,5 millones de euros.Aún habiendo muchos matices, Amics d’Eucaliptus está de acuerdo, porque los gobernantes han cambiado de actitud definitivamente: agitarse en la duda es mejor que permanecer en el error. JD