(Català - Français - Deutsch - English (RU): http://www.amposta.info/entitat/amicsdeucaliptus/reg.asp?id=525&ce=10)
Esta frase tiene pleno sentido para la urbanización de Eucaliptus si se sustituye la palabra Hombre por la de Eucaliptus. Así queda: "El porvenir de Eucaliptus depende de la superación de todas las formas de cautividad". La pregunta de los que desconocen Eucaliptus puede ser sin duda: ¿qué tiene que ver la cautividad con Eucaliptus? Los que habían adquirido propiedad hace tiempo sabemos que somos cautivos del ayuntamiento por omisión de su actividad como gobernante y porque en los años 90 el concejal de obras y urbanismo impuso la Junta Directiva de la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I y él se colocó como asesor jurídico y económico de la misma, subyugando a los propietarios con contribuciones específicas para acabar Eucaliptus, consiguiendo recaudar en diez años 60 millones de pesetas para invertir sólo 20.
Bueno, dirán algunos, eso acabó en 2001. Ciertamente, pero como el ayuntamiento no recepcionó la urbanización, los vecinos de Eucaliptus seguimos doblemente cautivos, ya que continuamos con la obligación de pagar las obras que faltan para pertenecer al tejido urbano de Amposta. Como las pocas obras que se hicieron, como la depuradora de aguas residuales, se han deteriorado con el tiempo, sin que el ayuntamiento interviniera, ahora deberá hacerse una nueva para sacar la existente. Además del motivo mencionado está el que el ayuntamiento dio permiso para construir un edificio a su lado que pertenece a un amigo de la compañía. Permiso, por tanto, mal dado. Los vecinos somos cautivos de eso también.
Con el nuevo proyecto de urbanización la cautividad aumenta por momentos. El presente concejal de obras y urbanismo favorece la asociación Voramar, que preside el Sr. Montllau, el cual tenía bajo su custodia la cuenta donde se depositaba el dinero que recaudaba la Comunidad de Propietarios Eucaliptus I. Así seguimos siendo doblemente cautivos de esa voracidad.
La demostración ha sido bien patente. Primero los 6 millones de euros que debía valer el nuevo proyecto de urbanismo. En segundo lugar los 4,5 millones de euros que debe de costar ahora, sin que los vecinos sepan quién, a quién, cuánto, cómo y porqué se tiene que pagar esta enorme y desproporcionada cantidad.¿Cómo y cuándo podremos liberarnos de esta cautividad? Pues no lo sabemos, pero de algo podemos estar seguros: no se nos dará gratuitamente. La tendremos que ganar a pulso.
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