El tercer ejemplo se refiere igualmente al Sr. Alcalde de la misma manera que puede extenderse a todo el consistorio. El tesoro suyo es el de todo el municipio excepto la urbanización Eucaliptus. Su corazón está puesto en los barrios ampostinos, lo cual me parece excelente, pero se olvida de la urbanización Eucaliptus. Vemos el tercer ejemplo
El tesoro tampoco está en Eucaliptus porque no se refiere a Eucaliptus cuando habla de Amposta y su municipio. En el número 25 de una revista regional sin editor llamada "Rutas ...", el Sr.. Alcalde se extiende en la historia de Amposta favorablemente: castillo, Poblenou, el Montsià, la ciudad, etc. Se enrolla en una descripción de las maravillas del Delta en el municipio: Ullals de Baltasar, la Encanyissada, la torre de San Juan, la torre de ..., etc. Lugares donde mayoritariamente apenas quedan vestigios. Sin embargo Eucaliptus, una bonita urbanización, no existe para él, ya que no le llama en todo su discurso.
Aquí no está su tesoro, ni su corazón. En un último momento se le ocurre mencionar las "Playas". "Encontramos la playa de los Eucaliptus" que "se caracteriza por ser virgen a la acción del hombre ... arena fina con su flora autóctona ... y sus singulares dunas ". Es una acertada descripción, pero fuera de la realidad en algunas cosas como "es virgen a la acción del hombre" o "las dunas singulares". Parece que el Sr. Alcalde no ha visitado la playa de los Eucaliptus desde hace algunos años. Hay una urbanización de unos 850 metros de larga y unos 300 m de anchura de media. Esto significa unos 250 chalets unifamiliares y unos 400 apartamentos. No hablemos de las barracas de pescadores que ya desde mitad del siglo pasado había junto a la Platjola y el camino de los Baladres. Por otra parte, con la celebración de la gran fiesta anual pronto será prostituida toda la zona. Está muy claro que su corazón se encuentra muy lejos de Eucaliptus.
En cuanto a las dunas singulares seguramente las vio en el momento en que se las llevaban los camiones del MOPU con su consentimiento. Actualmente, agosto de 2010, no verá ninguna, porque las hicieron desaparecer del mapa sin que el Sr. Alcalde moviera un dedo. Si en ese momento viene un tiempo marino, la urbanización Eucaliptus hubiera sido inundada por el mar.
Dudo que su corazón entonces hubiera acudido en nuestro auxilio, porque estoy seguro de que su tesoro aún no se encontraba en Eucaliptus. FBL-JD